
Nefasta historia y sus secuelas sociales
Triste historia pero real de la Argentina de Milei y sus cortesanos
Esta nefasta y dolorosa frase apareció en una pared de una plaza del barrio porteño de Recoleta mientras Eva Duarte de Perón agonizaba en el mes de julio de 1952.
A pocos metros de allí durante el último fin de semana la casa que formaba parte del Palacio Alzaga Unzué, por entonces la residencia presidencial fue epicentro del mismo odio de entonces. Se trata del Instituto Nacional Juan Domingo Perón ubicado sobre la calle Austria 2601, frente a la actual Biblioteca Nacional. El inmueble fue declarado monumento histórico nacional el 9 de abril de 2008 por la sanción de la ley 26367. Había allí un gran salón de actos, salas de estudio e investigación, biblioteca, archivo histórico, área de lectura y equipos multimedia. En síntesis, documentos invalorables sobre la historia del peronismo. El instituto fue dirigido durante años por el ex diputado nacional y sindicalista, Lorenzo Pepe quien falleció en 2024 a los 93 años.
Mas allá de que hace unos días por órdenes de la actual ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello el lugar fue desmantelado con el argumento de que había demasiados empleados y ratificado por el vocero presidencial, Manuel Adorni por considerarlo una carga presupuestaria injustificada. Como con eso no alcanzó, la picota se dirigió hacia Un Café con Perón, el más peronista de todos los bares, donde al subir por una escalinata de mármol hacia la planta alta funcionaba una cooperativa que permitía al que lo deseara sentarse en una mesa y sacarse una foto tamaño natural con el líder del peronismo.
A media tarde el dirigente del movimiento Patria Grande, Juan Grabois realizó una convocatoria en defensa del lugar. Cuando llegó la calle estaba fuertemente custodiada. Entre medio de manifestantes y la Policía Federal, bajo las órdenes de Patricia Bullrich de desalojar se produjeron forcejeos que terminó con Grabois detenido en la Superintendencia de Investigaciones Federales de Villa Riachuelo. Muchos se autoconvocaron en el lugar y finalmente a la madrugada fue liberado junto a otro militante.
Es un hecho que este gobierno y la gran mayoría de sus votantes odian al peronismo al que tildan de populista. Sin dudas es un movimiento cuyo eje está en mejorarle la calidad de vida a la gente y que no gobierna para una élite pequeña de privilegiados. Son tiempos oscuros donde la historia parece volver cíclicamente como en 1955. Recordemos que la residencia donde vivieron Perón y Eva fue saqueada y quemada para no dejar rastro alguno, solo tierra arrasada. Luego sucedieron dieciocho años de proscripción, donde ni se lo podía nombrar a Perón.
La batalla cultural en la que el gobierno libertario pone el foco solo se libra mediante la represión violenta. Lo que no entienden es que a la fuerza de las bestias se le contrapone una mayor, la de los reprimidos quienes se afianzan aún más en sus convicciones. La ley de los más fuertes no siempre triunfa, la situación aparente de debilidad potencia las cualidades creativas y la razón las puede enfrentar y perfectamente vencer.
En una semana candente donde el presidente viaja y se siente invencible vociferando frente a afines: “Viva la libertad, carajo y mueran los socialistas” todo puede suceder ante la inminente y arbitraria detención ordenada por un trio de jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La sensación de muchos es que se está sentado sobre un polvorín que puede estallar ante la más mínima mecha.
Difícil pronosticar lo que aún no sucedió. Para los que entienden algo acerca de Tarot, hay una carta llamada La Torre, un arcano mayor, o sea un arquetipo universal que grafica el momento actual del gobierno. Veremos, veremos.

Fuente: www.capsulainformativa.com.ar